martes, 18 de agosto de 2009

ROSALINDE TIENE IDEAS EN LA CABEZA de Christine Nöstlinger



Rosalinde tiene ideas en la cabeza

Christine Nöstlinger

Ed. Alfaguara, Madrid, 1984

ISBN: 84-204-4804-4



Rosalinde tiene ideas en la cabeza es una novela de la autora austriaca Christine Nöstlinger, que se ha convertido ya en un clásico de la literatura infantil.
La protagonista de la historia es una niña que vive con sus padres y con sus abuelos. La trama del relato es sencilla: se nos narra el día a día de Rosalinde, sus relaciones familiares, su vida escolar, etc. pero, lo más importante, se nos habla de la gran imaginación de la niña y de su capacidad para observar, reflexionar y crear sus propias ideas. Ya el comienzo es prometedor:

"Rosalinde tiene un agujero en los calcetines. Rosalinde tiene una venda en la rodilla. Rosalinde tiene una mariquita en la mano. Rosalinde tiiene una cadena alrededor del cuello. Rosalinde tiene ideas en la cabeza." (pág. 7)

Pero Rosalinde está rodeada de una familia singular: aunque ninguno parece darse cuenta de lo que hay en su cabecita, todos tienen una relación que muestra respeto y amor por la niña.
El abuelo dice ser el único que conoce las ideas de Rosalinde y, así, pasan momentos estupendos cuando el abuelo intenta adivinar los pensamientos de la niña.
El padre, por ejemplo, muestra una actitud participactiva y comprensiva, cuando Rosalinde dice que ella es un tilo rosa (traducción literal de su nombre en alemán) y que tiene sobre su cabeza un nido de pájaros y un gato que los quiere cazar. El padre, siguiéndole la corriente, la ayuda a bajar al gato imaginario para que no se coma el nido.
Rosalinde se caracteriza por una gran imaginación que, a veces, le juega malas pasadas cuando, estando en clase, deja vagar sus pensamientos en aventuras a veces alegres, a veces tristes y, casi siempre, extraordinarias.
Uno de los rasgos de estilo más interesantes de Nöstlinger es cuando "dice sin decir". La autora no pone en boca de los personajes sus ideas, sino que las presenta a través de las situaciones, para que sea el propio lector quien piense por sí mismo. Por ejemplo, los personajes no hacen una crítica a los juguetes sexistas, sino que Rosalinde quiere tener una excavadora y su abuelo se la va a regalar, aunque para hacerla rabiar, le dice que no, porque las excavadoras son juguetes para niños. En un capítulo posterior, Rosalinde está jugando con su excavadora...
O cuando la madre de Rosalinde habla del "pobre" Siegfried. Rosalinde le dice que no es pobre, que, de hecho, tiene más dinero que ella y hasta tiene un televisor en su cuarto. De una forma indirecta nos hace ver cómo es un niño sin afecto, al que conceden "caprichos" materiales.
Pero no siempre obra así. En algún momento sí pone en boca de Rosalinde una defensa de la igualdad de la mujer, cuando piensa en las profesiones que podría ser de mayor, a las que su amigo Fredi pone todo tipo de pegas basándose en prejuicios sociales, mientras que Rosalinde le demuestra que está perfectamente capacitada para desarrollarlas. Pero, sabiendo cómo es la realidad, Nöstlinger nos muestra a una Rosalinde desanimada por tener que demostrar que tiene razón:

"Rosalinde desiste. A veces, tener razón no sirve de nada. A veces, todas las evidencias de que una tiene razón no valen para nada. A veces, piensa Rosalinde, se puede llegar a perder la paciencia." (pág. 57)

Rosalinde tiene ideas en la cabeza es un libro divertido, con humor, sencillo de leer (la editorial lo recomienda a partir de 8 años), que aportará mucho a los niños y niñas que se acerquen a su lectura. En definitiva, un clásico.



Sobre la autora:

Christine Nöstlinger nació en Viena (Austria) en 1936 y es una de las escritoras de literatura infantil más importantes. Recibió el Premio Andersen en 1984. Algunas de sus obras son: Me importa un comino el rey Pepino, Un marido para mamá, Konrad o el niño que salió de una lata de conservas y la serie de Mini.

Biografía proporcionada por la editorial Alfaguara:


Christine Nöstlinger nació en Austria en el año 1936, en el seno de una familia humilde y antifascista. Al finalizar el Bachillerato, sintió atracción por las Bellas Artes y se dedicó con pasión a la pintura. Su primer libro consistió en unos dibujos a los que añadió un texto; pero la crítica se fijó en el texto y se olvidó de las ilustraciones. A partir de esta frustración, comenzó una carrera literaria rutilante.
Sus libros que nacen de problemas reales, abordados sin dramatismo y casi siempre con humor o ironía, han recibido los mayores galardones, hasta culminar en el año 1984 con el Premio Andersen.

se puede encontrar un cuaderno de lectura con propuestas interesantes para trabajar el libro.