domingo, 12 de julio de 2009

DAILAN KIFKI de María Elena Walsh

Dailan Kifki

María Elena Walsh

Ed. Siruela, Madrid, 2009

ISBN 9788498412871

Dailan Kifki es un elefante muy especial. Un buen día, por arte de birlibirloque, aparece en el portal de las casa de la protagonista, quien decide quedárselo y cuidar de él. Así arranca esta narración maravillosa en la que María Elena Walsh utiliza el humor "nonsense", la fantas ía y su gran maestría para narrar y conseguir transportarnos a nuestra infancia, aquel mundo en el que todo era posible entre risas y aventuras.
La historia está compuesta en torno a todo lo que les va pasando a la protagonista y a su elefante. En cada nueva situación conocerán a otros personajes que se irán incorporando a la aventura, de forma que se va formando un relato de personajes acumulativos, que nos lleva directamente a las historias de tradición oral, en las que se encadenaban los personajes y se contaban hacia atrás. O a los juegos infantiles, en los que había que ir enumerando cosas y añadiendo siempre una nueva.
Pero no es éste el único guiño a la literatura de tradición oral: las retahílas infantiles aparecen en la novela. Por ejemplo, en la página 230 encontramos una de las retahílas utilizadas en los juegos de infancia:

"-Muy bien, señor Carozo, ¿y de qué lo disfrazamos, mantantiru lirulá?- pregunté.
(...)Yo repetí mi pregunta:
-¿Y de qué lo disfrazamos, mantantiru lirulá?"

Por otro lado, al menos para mí, ha supuesto una regresión a la infancia, cuando me he encontrado con personajes como la mona Jacinta, la hormiga Titina o el bosque de Gulubú, todos ellos parte del rico mundo literario y poético de Maria Elena Walsh y que, ya fuera por escrito o en forma de canción, son parte de mi vida.
La autora consigue caracterizar a los personajes por medio de su habla, ya sea por fórmulas fijas o por su forma de expresarse. Por ejemplo, el hermano de la protagonista siempre dice su frase lapidaria: "Estamos fritos" que, la verdad, siempre cuadra bien con la situación en la que la emplea. O el jefe de bomberos, que siempre habla en verso.
Además del primer nivel de lectura en el que los más pequeños van a ver pura diversión, podemos entrever una cierta crítica de fondo en aspectos sociales, como por ejemplo, cuando se dirigen a ver al Intendente:

"Llegamos a la Municipalidad y nos atendió el secretario del secretario del secretario del secretario del secretario del Intendente" página 51

La verdad es que el libro se lee con muchas ganas, tiene mucho ritmo y divierte. Aunque la editorial recomienda la obra a partir de 8 años, a mí me parece que es una novela ideal para leer en voz alta a los más pequeños y poder disfrutar todos juntos de un rato de lectura compartida.
María Elena Walsh escribió esta obra en 1966. Las ilustraciones (fantásticas) son de Vilar, quien colaboró también en otras obras de la autora.


Esta es la biografía de la autora facilitada por la editorial Siruela:

María Elena Walsh (Buenos Aires, 1930), poeta, novelista, cantante, compositora, guionista de teatro, cine y televisión, es una figura esencial de la cultura argentina. Entre sus libros destacan Zoo Loco (1964), Cuentopos de Gulubú (1966) y Manuelita, ¿dónde vas? (1997), del cual se hizo una película de dibujos animados en el 2000. En 1991 fue galardonada con el Highly Commended del Premio Hans Christian Andersen de la IBBY (International Board on Books for Young People).


2 comentarios :

Georgina dijo...

hola, mi nombre es Georgina y tengo una hija de tres años a quien le encanta que le lea. Qué me recomendarias?
gracias

Carolina dijo...

hola!!! Si, definitivamente. Yo se la leí hace un par de semanas a mi hija de 5 años, y la pasamos genial. Me volví esclava-elefante, jajaja No quería que le dejara de leer, y al otro día esperaba con ansia la hora de la novela. Excelente!!