Yo aquí sólo soy el perro
Autora: Jutta Richter
Ilustraciones: Hildegard Müller
Traducción de L.Rodríguez López
Editorial Lóguez, Salamanca, 2012
ISBN: 9788496646803
No importa si te gustan los perros o no. Desde el primer momento en el que abres Yo
aquí sólo soy el perro te das cuenta de que estás ante un libro especial. Las
guardas del libro están ilustradas con las primeras imágenes que tenemos del
protagonista. Y al comenzar el texto,
nos topamos con el título del capítulo primero:
”en el que yo, inicialmente,
estoy a gusto tomando el sol”.
Si juntamos todas las pistas, nos damos cuenta
de que nuestro protagonista es un perro que nos habla en primera persona y que
nos ofrece su peculiar forma de ver el mundo.
Desde luego, no es el primer animal al que un autor hace hablar utilizando el recurso de la personificación
para trasladarnos sus pensamientos, pero sí va a ser un protagonista que se
hace querer precisamente por esa forma de ver el mundo en general, no sólo el
humano.
Pero vayamos por partes. Nuestro protagonista, llamado Anton por la
familia, aunque su verdadero nombre es Brendon, es un perro pastor
húngaro. Anton nos va a presentar a su familia
poco a poco, mostrándola tal y como él la ve, lo cual aporta una visión fresca
y sincera que hace que te olvides de que hay una escritora detrás y puedas
llegar a creerte la veracidad de las afirmaciones y la personalidad del perro. La familia está formada por una pareja, la hija de ambos y la gata. Anton manifiesta una clara predilección por la niña pequeña, ya que:
“Comparte las galletas conmigo y
Los bocadillos de foie-gras, me da queso,
Que a ella no le gusta, y en ocasiones
¡deja caer trozos de chocolate!
Yo la he autorizado
A beber de mi cuenco.
Lo hace muy hábilmente.
Casi creo que su lengua es más larga
Que la de los demás.
Y algo más nos une:
Cuando sorbe mi agua,
Vienen corriendo Emily y Friedbert
Y exclaman: “¡Mala!” y “¡Caca!”.
página 26
Como podemos ver, ternura y humor se unen en todo momento.
Hay un personaje interesantísimo que aparece evocado por Anton. Es el tío Ferenc, perro pastor húngaro que le dio siempre buenos consejos. Es emocionante el momento al final del libro en el que descubrimos la verdad sobre el tío Ferenc. Hay que leerlo.
Anton nos irá desgranando momentos de su vida de “perro de
familia”, con aventuras y vivencias de todo tipo, hasta llegar al final del libro, en el que descubriremos cuánto de
verdad hay en la historia que se cuenta.
Pero hay un elemento crucial en el éxito de este libro y es
la traducción. Como hemos observado ya en la cita anterior, la obra está
escrita en verso libre o prosa con ritmo, como queramos denominarla. No tengo
ni idea de cómo suena en alemán, pero desde luego, la traducción de L. Rodríguez López es fantástica, recrea el texto dándole ritmo y sentido y permitiéndonos
disfrutar de una obra muy valiosa. Al avanzar en la lectura estás deseando recrearte en las palabras. Es de agradecer.
Cada capítulo termina con la misma estructura y con la
disposición del texto de forma que siempre sea el comienzo de la última página
par del capítulo:
No es que quiera quejarme.
Unas cosas con otras he tenido suerte.
Para seguir con lo más significativo que haya que reseñar en
ese capítulo.
Respecto a las ilustraciones de Hildegard Müller, podemos decir que son sobrias y adecuadas, en
blanco y negro, sencillas, muy adecuadas al texto. También ilustra la edición
original en alemán e incluso ilustra toda una serie: “Yo aquí solo soy el gato”,
“Yo aquí sólo soy el pony”, “Yo aquí sólo soy el hámster”, etc . con otros
autores además de “Yo aquí sólo soy la niña” con Jutta Richter, aunque ninguna está publicada en castellano.
En definitiva, un libro muy recomendable para todos. Los
adultos porque pasarán un rato tierno y divertido con la visión de nuestro
mundo que nos ofrece la autora en palabras del perro. Los jóvenes lectores
porque se interesarán por este mundo de amistad entre humanos y mascotas que
tantas veces forma parte de su propias vidas. Y los que aún no sean lectores
disfrutarán de la lectura en voz alta que se les puede regalar, ya que es un
texto lleno de ritmo y con un lenguaje asequible.
La editorial Lóguez ha hecho, de nuevo, un gran trabajo.
Biografías facilitadas por la editorial
Jutta Richter nació en 1955 en Burgsteinfurt/Westfalia.
Creció en la Cuenca del Ruhr y en el Saarland. Después de una estancia de un
año en Detroit (USA), publicó, siendo todavía una escolar, su primer libro.
Estudió en Münster teología católica, germanística y periodismo.Vive en el
castillo de Westerwinkel desde 1979, como escritora independiente.Ha sido
distinguida por su obra literaria, entre otros, con los premios:
Beca Hermann-Hesse, Premio Alemán al Libro
Infantil, Premio Católico al Libro Infantil y Juvenil, Premio del
Flautista de la ciudad de Hamelin, Lince del Año del semanario Die Zeit
y Radio Bremen, Premio de Literatura Joven del Land de NRW, Premio de
Literatura de la ciudad de Soltau, Premio "Los mejores libros infantiles y
juveniles 2013" del Banco del Libro,
Gran
Premio de 2014, otorgado por la Academia Alemana para la Literatura Infantil y
Juvenil
Ha sido
nominada para el Astrid Lindgren Memorial Award (ALMA)2012, 2013, 2014
, 2015, 2016 y 2017.
Gran
Premio 2014 de la Academia Alemana para la Literatura Infantil y Juvenil, por
toda su obra.
Vivió como
Cronista de la Villa en Stuttgart y recibió una beca del Ministerio de Cultura
del Land de NRW. Junto a su obra de narrativa para adultos, escribe,
principalmente, para niños. Además, ha escrito numerosas obras radiofónicas,
teatro para niños y canciones.
Hildegard Müller nació en 1957. Es diseñadora gráfica,
ilustradora y autora. Vive entre Maguncia y Loquard. Sus libros ilustrados han
recibido importantes premios.
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